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Real de catorce, San Luis Potosí

Si ya estás viejo y estresado, un pueblo fantasma es de las mejores cosas que te pueden pasar en un fin de semana :). Por supuesto, el pueblo fantasma por excelencia en México se llama Real de Catorce. Es bello y mágico, no menos.

Real de Catorce se encuentra al norte de estado de San Luis Potosí, es famoso por varias cosas:

  • Aparecer en varias pelÍculas
  • Ser un pueblo fantasma
  • Encontrar al mescalito (Lophophora williamsii)…o que el gran dios mescalito te encuentre a ti

Los lugareños prefieren hablar y fomentar las dos primeras opciones, ya que la Lophophora williamsii está en peligro de extinción.

Por supuesto, Real de Catorce tiene mucho más que ofrecer. Es un pueblito encantador al que se entra atravesando un largo túnel en una montaña perdida en el desierto. Si eres fan de la arquitectura, es must-visit. Si te gustan los spas, es un must-visit. Si eres joven, es must-visit.

Amo los roadtrips, así que en el puente del 20 de noviembre de 2015 me escapé junto con mi novio hacia dos pueblos fantasmas: Real de Pozos y Real de Catorce. Cada lugar es increíble y a ambos les toca su post completo.

Desde la Ciudad de México

Para llegar a Real de Catorce desde la Ciudad de México hay que tomar la salida a la México-Querétaro, pagar varias casetas, NO meterse a la Ciudad de Querétaro, cruzas un pedacito del estado de Guanajuato y continuar por manejando unas 6 horas más por un paisaje árido.

Debo decir que … las carreteras de Querétaro y Guanajuato eran un asco. No habia rayas, estaban llenas de hoyos, no había señalamientos. En cambio, tengo que reconocer que todo lo que manejamos en el estado de San Luis Potosi fue un placer. Seguras, sin hoyos, con sus acotamientos y medidas de seguridad correspondientes. Hay una carretera recta maravillosa ya muy cercana a Real de Catorce que fue bastante relajante de manejar.

Si llegaste a Matehuala, vas bien, continúas hacia el poblado llamado el Cedral, lo atraviesas y en medio de la carretera vas a encontrar una desviación hacia Real de Catorce. A partir de ahí, sigues 1 una hora de camino empedrado y empinado.

Hospedaje en un pueblo fantasma

Si quieres ir en un fin de semana largo tienes que planear el hospedaje muy anticipadamente, ya que los pueblos fantasmas no tienen mucha infraestructura turistica. Nosotros no lo hicimos. Llamamos a todos los hoteles de Real de Catorce y buscamos por Airbnb una semana antes, no obtuvimos nada. Cuando llegamos, el tráfico para entrar al pueblo era terrible (por que depende de la circulación en el enorme túnel), estuvimos esperando una hora completa, perdimos la esperanza, parecia que el pueblo iba a colapsar de tanta gente. Había autobuses turísticos entrando… y eran las 5 PM. Decidimos salirnos de la fila del tunel y buscar hospedaje en el pueblo más cercano.

No tengo idea de como se llama este pueblito que está en el camino a Real de Catorce, tiene solo 3 calles, 3 abarrotes y un pequeño centro de salud, pero nos metimos y había un hotelito suficientemente decente. Era como de una estrella y media, pero de eso a dormir en el carro o manejar hasta cedral, decidimos dormir ahí. Tenía una cama, baño privado y agua caliente, todo un lujo.

Esa noche las estrellas se veían increíbles. Al no haber tanta contaminación lumínica, era muy fácil admirar el cielo. Tengo ganas de regresar a ese pueblito pero con un buen telescopio.

Obviamente la temperatura a las 4 AM bajó a 1ºC.

Conociendo Real de Catorce

Esa noche, aunque ya era tarde, decidimos ir Real de Catorce, “dar una vueltita” y regresar.

Atravesamos el túnel. Nunca había estado en un túnel tan largo.

Se filtraba el agua de la montaña por las paredes. Yo me imaginaba toda la gente que había pasado por ahí en todos los años de su existencia…

Después de unos minutos, salimos del túnel y todo era borroso, polvoso, medio iluminado, había “viene-vienes”, puestos ambulantes, no habia señalamientos, era un caos, las calles eran angostas, no sabíamos que hacer.

Decidimos no dejar el carro al entrar, nos adentramos un poco más al pueblo y lo estacionamos en la calle.

Había bastante gente en el pueblo, la mayoría eran de la ciudad de Monterrey (ya que a ellos les queda a menos de 4 horas). Esa noche hubo música en las calles.

Se veía que los de los comercios y hoteles estaban re-felices.

Casi todos los restaurantes estaban llenos, asi que nos metimos al único que tenía lugar … era un lugarcito que vendía tacos y hamburguesas. Nada espectacular.

Caminamos un poco por las calles y todo empezaba a mejorar, el lugar era bastante bonito de noche.

Nos regresamos al pueblo y reservamos nuestra energía para continuar el recorrido el día siguiente.

 

 

 

 

 

 

 

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